Jugar con mis hijos es maravilloso
imaginar despertar cada mañana
sirviéndote a ti, mi Señor
especial me siento a cada instante
logrando ser mejor cada día
en ti encontré la felicidad y la paz.
Génesis, mi chiquita,
me enseñó que tú estabas aquí
no escuchaba lo que decía.
Escucharla un día me hizo reflexionar
sinceras sus palabras y yo
ignorándola, era imposible no escucharla
siempre ella me hablaba aunque yo la hacía callar.
Luis, mi bello hijo, con sus regaños
un día logró que yo escuchara, nunca
imaginé que todo lo que ellos me decían de tu gran amor
sería para cambiar mi vida, gracias Señor gracias.
Colaboración de Jisele
Honduras
