Él era un texto sin signos de puntuación
yo una escritora con pésima ortografía
sabíamos perfectamente que nuestro amor era imposible
y como me lo imaginé, por intentar arreglarlo, terminé destruyéndolo.
Aun hoy recuerdo el olor de su camisa vieja, sus caricias
pero ese amor aparentemente perfecto duró solo un año
y como es habitual toda aventura termina en melancolía
y ésta no era excepción.
Era predecible que alguno de los dos saldría lastimado
pero mi ingenuidad me hizo pensar que tal vez no sería él
podría decir que me arrepiento pero
por qué arrepentirme de la mejor aventura vivida.
No diré que no fue un error porque sí,
lo fue y yo lo sabía perfectamente
pero también era la oportunidad perfecta de saber qué era el amor.
Como era de esperar, la melancolía se fue
y con ella su recuerdo
y aunque fue lo más hermoso,
daría lo que fuera por no haberlo hecho
así él no seguiría lastimado.
Colaboración de Yuri
Colombia
