Dicen que la primera impresión es la más importante, sin embargo, cuando conoces a alguien, al final y en ocasiones suelen preguntar: ¿Qué te parecí?, ¿Qué impresión te di? o el típico ¿Y bien? Pocas veces uno puede emitir un juicio tan rápido, en un sobresalto de evaluar y analizar todas las características del evento que llevó a la consumación de una "cita". Es difícil condensar cualquier palabra que pueda parecer comprometedora sin quererlo o indiferente sin destilar la emoción en cada rechinido de los dientes.
Pero qué responder si la última pregunta que inundó tus pensamientos fue ¿Qué voy a hacer contigo? Uno podría pensar en un asesino en serie, un criminal potencialmente preparado para ahorcarte y cercenar tu cuerpo en pequeños trozos para ser alimento de animales.
Cuando la realidad es que, entre batallas ninjas, dos gatos y una chinchilla, se abren paso una serié mágica de castillos medievales y dragones de todos los tamaños y especies, donde detrás de esa puerta de madera que pudiera ser caoba o cualquier otro tipo de madera fina, se transforman en lobos los hombres, el tiempo se postra en tus manos, los planetas regresan a su forma casi humana a narrarte parte de la creación inmemorable de la vida y la muerte, inclusive la Biblia te enseña que a pesar de haber leído ese versículo tantas veces anteriormente, siempre queda algo para leerse entre líneas.
Aun cuando el estado arquitectónico de la fortaleza es más bien post-modernista, pasando el primer fuerte, que está custodiado por dos bestias extraídas de las tierras de Isengard, cuyo solo tamaño es temible pues cuando se acercan y piensas que arrancarán una de tus piernas o brazos, descubres lleno de temor que solo piden una caricia detrás de su oreja.
La fortaleza posee un segundo fuerte que da acceso a la sala de banquetes, donde el vino transparente y las frutas son la principal atracción. Pero para los gustos más exigentes, también hay pan de horno recién tostado listo para untársele un poco de queso de cabra y jamón de mamut e incluso si te esperas a que las estrellas se superpongan en el cielo, puedes degustar un rico pozole.
Antes de subir las escaleras que llevan al paisaje ninja-medieval, hay una sala de cine donde se proyectan videos de tecnologías avanzadas y un exquisito repertorio de cuentos de terror. Todo es posible dentro de esta fortaleza, el único límite es tu imaginación.
Incluso se ha dejado vivir a un robot ensamblado perfectamente con la apariencia de una chica tan normal de nombre Kara, por el simple hecho de decir "I'm scared", cuando se creía que estaba defectuosa y se comenzaba a desarmar.
Para muchos esto parecerá una historia ficticia, una idea mezclada de un gamer con un fanático de la poesía, pero puedo decirles que fue real, que la impresión que ha dejado en mí, ha excedido el límite de mis expectativas, que fue tan real que aún mis labios le sienten y mis manos siguen entrelazadas en las suyas.
Colaboración de IngPoeta
México