He comido carne humana
y he probado su sangre
he intentado parar
pero es algo imposible
porque ella me llama.
Es imposible resistir
probar esta piel tan suave
con este aroma tan dulce
y sentir en mi mano
su corazón arder en llamas.
Y a mordidas probar
el sabor de la sangre humana
que fluye ardiente
por sus miles de venas
y sentir como se queman
mis labios al probarla.
Como poder suprimir
este mi instinto animal
como arrancar de la raíz
esta emoción salvaje
si tan solo una gota sangre
me vuelve incontrolable.
Colaboración de Edgar T. Barragán C.
México
