Donde están tus poesías amor… Aquellas que juraste escribir pensando en mis labios y acariciando mis suspiros.
La calle vacía dibuja sombras de un amanecer cansado, obre los canteros de un jardín en la última primavera que olvidé.
Necesito de las luciérnagas que esconde el viento celosamente para encontrar los reflejos que dejaste en mi almohada, la última vez que suspiraste mi nombre.
Solas se pierden las golondrinas este verano… No encuentran sus nidos porque el sol ocultó sus rayos y las vigila desde el horizonte.
Solas quedan mis manos esta tarde, cuando negaste conocer sus líneas, cuando tratas de convencerte que sobre un papel arrugado crees tener todas tus respuestas y más aún cuando desvías la mirada ante las siluetas que no nos conocen.
Negar sentir el viento en tu rostro es no ver, cuan vírgenes son las estatuas que decoran las galerías que supimos conquistar.
Negar lo que un día nos ocurrió, es pintar de sombras los espacios que buscan fotografiar los enamorados de la luna, dejando vacíos sus lentes sin tener que mostrar.
Somos lo que alguien quiso construir mientras se hallaba perdido, y seguimos el mapa que nos dejaron sobre sábanas de hojas del último otoño, cuando aún no conocíamos nuestros rostros.
Negar que sentir cuando nos miramos, hace más difícil al viento traspasar los muros de nuestras vidas, estamos tan cerca… Que necesitamos brújulas para encontrarnos.
Amor… ¿Dónde ocultaste tus poesías?
Colaboración de
Gise W.
Argentina
