El amor lo está matando la rutina,
evitando que el alma marchite
inventé una fantasía,
con tu nombre, tu dulce mirada
y tierna sonrisa…
Aunque desconozco el aroma de tu esencia,
percibo la pasión de tu naturaleza.
Añoro tocar tu piel fresca y saborear los
néctares de tu entrega, en una noche
desenfrenada.
Sueño con aspirar tu ternura en un momento
de nostalgia y melancolía.
Imagino tu dulzura en eventos de angustia y
las locuras de tu inmadurez,
al no poder entregarme a una realidad,
porque eres una fantasía, la que anima
siente e inspira, inspiración,
plasmada en el papel, único testigo
de mi sentir por ti
Sólo me resta, soñar, imaginar, e inventarme
un espacio para disfrutar mi fantasía, tú.
Y es que no te dejo de pensar.
¿Sabes?, recién, cuando brotaste en mí como
flor en primavera, me avergonzaba el
pensarte, el apreciar tu belleza y darme
cuenta, que necesitaba el saborcito a vida,
que me da tu presencia.
No quiero dañar a los que viven conmigo
ni a los que aman tu realidad,
si en verdad, al fantasear no hago daño,
sabes porque, porque ignoras mi existir
y así he de enterrar mi palpitar por ti.
¿Acaso es válido inventar una fantasía para sobrevivir a la rutina?
Colaboración de Lucy
México
