Para mi cielo desde la sangre de mi alma…
Amor, hoy siento una lluvia de estrellas recorrer los ríos cuya corriente drena en mi corazón,
y no entiendo las matemáticas ni el algebra para explicarte las lógicas de mi universo. Hay tantas arañas celestes que tejen telas en mi conciencia, siento en mi pecho rebalsar la dulce miel de tu boca, todas tus flores me saben a azúcar de los cielos, y cada instante estalla en mí; en loca furia mi manía de amarte. Es que parecemos haber nacido del mismo punto, de la misma letra, formamos juntos el verso, y día tras día escribimos un poema, que enamorado nos baña de esferas infinitas de bendición.
Te amo cuando sueño, y sigo soñando cuando despierto, tú me diste alas para volar a todo lo lejano… Las yardas no son más que centímetros, nada es tan distante cuando tu besas, sin siquiera rosar mi rostro. Empuño la pluma mojada con la tinta de mi sangre, te escribo esta carta por la simple razón de amarte, porque quiero que cuando ancianos recordemos cada instante como si fuera hoy mismo el verbo amarse. Te escribo por el hecho de hacer de vuestros cuerpos historia viva y para que las generaciones que nos prosigan vean en vosotros el ejemplo del amor, ese mismo que vence todo mal, toda distancia, todo sustantivo impuro que se nos interponga en el sendero.
Le doy gracias a la existencia por hacer de las energías la maravilla más humana, por hacer un alfa y un omega, un blanco y un negro desde el principio al fin de la inmensidad. Hemos brotado desde la raíz para encontrarnos en las ramas, estábamos predestinados vos y yo, como las cualidades más bellas de la belleza misma, porque ¿qué más bello que amarnos?, y hacer de lo hermoso algo más profundo. A veces cuando el silencio se avecina y la soledad es mi única aliada, en el segundo surgen interrogantes, entre ellas me pregunto que haría sin ti, pues filosóficamente el sol necesita de la luna y la luna de la luz del sol, así es el camino necesitamos de otros para seguir gimiendo,
yo he encontrado mi milagro, ese que me sustenta de sueños y de metas para seguir en la línea sin aflojar mi marcha, alivias la mochila que llevo arrastras, como no poder enamorarme de ti, mi cielo, mi mundo, mi universo, mi infinito, mi todo. He osado convertir mi pulso, mi palpito en el delirio más hermoso de un escritor que te ama, en pasado, presente y futuro. Amor bésame este día que el Santo une con su flecha, hagamos del beso eternidad… Lacremos esta carta con la inmensidad.
“ Te amo como jamás supe amar”
290112 6:50 PM
Colaboración de Iluminado
Argentina
