Afortunados son los que te toman la mano,
y caen en el hechizo mágico del velo
afortunados son los que siendo un simple hombre
se sienten los más grandes del planeta.
Afortunados son los que se libran de tus tormentos
y de esa mueca dócil que congela más que el lamento.
Afortunados son los que se salvaron de esa respiración
que ponía los pelos de punta como un hermoso escalofrío.
Afortunados son los que se salvaron de tu esencia
y no tomaron parte de un juego carnal convertido en pasión,
y sin caer en los hechizos dominantes de tus palabras
que colocan una gran venda en los ojos al corazón
Afortunados son los que han besado tu boca y se salvan del infierno.
Afortunado momento fue cuando besé tu boca y caí en el paraíso.
Colaboración de Richardblues
Chile
