Un alma ensombrecida,
un corazón adormecido,
en estado de letargo he permanecido
esperando un sueño, quizás, inmerecido...
Anhelando un amor eterno,
invocando promesas en este invierno
soñando cada noche con un corazón
que será entregado por mi oración.
Momentos de desesperanza,
una voz interior dándome confianza
aún sin conocerte, me dedico a escribirte
confiando en que pronto podré hallarte...
Destinatario anónimo de mis versos
pero por el que valen la pena mis esfuerzos,
un corazón que por ti espera
un alma que en sueños por ti se desespera.
Limpiando mi corazón para ti
desechando recuerdos estoy
esperando por ti, en la mañana
soñando que llegas a mí
y anhelando que seamos uno solo
hasta el fin.
Colaboración de Yady Cárdenas
Colombia
