Caminando por la vida
andaba yo solito
curando una herida
que me había dejado un gran angelito.
Andaba yo como un vagabundo
navegando por las aguas termales
queriendo conocer a todo el mundo
para olvidar todos esos males.
Pero sin imaginar
tú a mí te acercaste
diciendo que tú me podías amar
y el corazón me entregaste.
Y luego me enamoraste
y también yo te entregué el corazón
y mis heridas curaste
y vi que tenías la razón.
Con el paso del tiempo
nos convertimos en una sola persona
que juntos tomábamos el viento
y nos cubríamos de la lluvia en una sola lona.
Qué bonito amor
el que tú me entregaste
qué bonito fulgor
con el que me iluminaste.
Yo creyendo en ti
hice caso a tu amor
pero nunca pensé que en mi
tú causaras otro más grande dolor.
Lamento decir
que lo lograste
no puedo mentir
a mi corazón volviste un desastre.
Entiendo que lo que sentías por mí no era amor
sino solo obsesión
quiero decirte que es feo el dolor
que causa la ilusión.
Espero que no te arrepientas
de lo que le hiciste a mi corazón
espero que nunca sientas
un dolor como el que siente mi alma sin razón.
Quisiera decirte
no te vayas
pero ya te fuiste
y solo me viniste a dejar más cicatrices y huellas.
No puedo detenerte
vuela alto como la gaviota
espero que dios vaya a bendecirte
mientras yo me quedo como un idiota.
No puedo dejar de llorar
me dicen se fuerte
no puedo dejar de pensar
y ni sacarte puedo de mi mente.
No puedo decirte más
que solo desearte la buena suerte
y espero que te quiera más
el que tienes de pretendiente.
Colaboración de Timoteo Santiago
México
