Sin un adiós, de mí tú huiste
desde entonces ignoro tu partida.
Duda tengo, de por qué te fuiste
y porque de casa saliste huida.
De sorpresa, me cayó tu partida
esto de ti, nunca lo imaginaba.
Desconozco dónde estás metida
ni por quién estás acompañada.
Bien sé, sola no estás viviendo
por ende, tuya no fue la decisión
por la cual de mi saliste huyendo.
Sin embargo, no juzgo al culpable
en eso, tú también tuviste acción
y ante mí, tú eres la responsable.
Colaboración de Jureme
Colombia
