Solo quiero arder,
ser la llama incontrolada.
Adornar con chispas
el cielo inmensamente azul.
Solo quiero arder,
arder sin pausa.
Arder hasta que en las cenizas
se encienda una nueva llama.
Arder como otros han ardido.
Con un ojo abierto y otro cerrado.
Con la esperanza de que arder
será lo único que haga.
Y a fin de cuentas
lo único que vale la pena hacer.
Colaboración de Saúl Tormo
España
