Hoy desperté soñando con
un bello rostro que parecía danzar,
y quedó tatuada en mi pupila entre velos
una sonrisa que me parecía invitar.
Percibí un aroma de flores frescas
que me hizo extasiar y sentí en mi boca
el sabor de unos labios nuevos para mí.
¿Quién eres tú, preciosa mujer,
que en las noches me vienes a besar?
¿Será que tú también conmigo sueles soñar?
Dímelo ya, no me dejes alucinar.
Esta noche dormiré temprano para volverte a imaginar
y entonces tal vez pueda saber quién eres tú,
misteriosa dama que me viene a besar.
F/L – 10/06/14
JUJUY – ARGENTINA.
Colaboración de Fernando Leiva
Argentina
