Aquí estoy de nuevo,
llena de esperanzas y de sueños,
con una inmensa capacidad para amarte.
Te espero cada día, y te sueño cada noche.
Puedo recordar fácilmente tu aroma.
Y si cierro los ojos un instante, ahí estás tú
con aquella mirada que me embelesa.
Aún siento tus brazos rodeando mi cintura,
puedo sentir esa calidez que penetra por mi piel
y recorre cada centímetro de mi ser.
Le lloro a la luna tu ausencia,
mientras desahogo mi alma
con cada letra que dejo grabada en el papel.
Hasta que al fin,
llegas sin aviso y me sostienes con fervor.
Me besas incontables veces,
repitiendo mi nombre entre cada beso.
Me confiesas tu sentir
y juras que esta vez no me dejarás ir.
Pero, como siempre,
aquí estoy de nuevo,
con las manos vacías,
sosteniendo al viento,
imaginando un cuento.
Colaboración de Mer
México
