Quiero callar tus labios con un beso, abrazarte como si el tiempo terminara ahí, susurrándote al oído que la historia no acabará que jamás nos dejaremos de amar. Eres la ilusión de mi vida, te convertiste en mi necesidad, cambiaste mi realidad, inundando de hermosas alegrías mis ojos. Las palabras dichas nunca han sido tomadas en vano por el viento, sabes que todo llega de verdad y mi silencio te expresa más de lo que puedes imaginar.
No tengas miedo, no te canses de no escuchar nada, pues esa nada dice de más, y cada vez se lucha por hacer perfectos los defectos, espérame con paciencia; aprendo que cada mañana me es dada una nueva oportunidad de amarte con la mayor pureza que puede existir, no es fantasía, esta vez es el sueño hecho de alma y cuerpo. Nunca dudes de lo demostrado, porque a pesar de estar distantes -más no separados- mi conciencia entiende que se hace grande la penuria de también hablar con los actos, pero algo aquí es nuestro aliado, comprender la razón de no verte pero ser fieles como si nos estuviéramos observando.
Me aferro a ti no sólo por emoción pues te he encontrado como la mitad de mi vida. Hoy resalto el lenguaje de hablarte con el corazón, no lo contemplo sólo por estar perdidamente enamorada -algo que por supuesto es verdad- más bien para marcar el rumbo, para dejar la primera huella y no perder el sentido ni la inocente esencia que a veces se deja, y no se vuelve a respirar. Déjame seguir estando contigo no me veo en un final sin tu presencia, hasta en cada mínimo detalle estas tú.
Quizás lleguen esos pensamientos de saber por qué de esta forma, sabiendo que para eso se creó el sonido y puedes escucharlo, pero no lo sé. Hasta hoy has conocido que me gusta refugiarme en el interior de las letras cuando no ordeno lo que quiero emitir, perdona si tal manera no te es suficiente para sentirte como lo deseas cuando estás conmigo, de ti y del tiempo me podré enseñar, sólo pido un larga travesía a tu lado para hacerlo, en pocas palabras toda una vida para siempre demostrarlo.
Somos alguien común, pero hechos de especial linaje y eso los que creen lo tienen muy bien grabado. Es el honor de esta sencilla doncella estar caminando con el caballero que conoció en el momento justo y no se imagina a nadie más después de él, en todos los sentidos; y no, no es irreal lo aquí escrito. De verdad existe y lo es porque estamos ahora, en el presente, en la dicha de cruzar por todos los caminos de espinas, pero en esta hazaña sin miedo, pues mi mano irá tomada de la tuya y con eso me doy cuenta de que en un abrir y cerrar de ojos estaremos al otro lado del puente.
Es grandioso lo que provoca tu simple suspirar en mí, se estrellan las miles de sensaciones creadas, revives el amanecer del ayer. Eso y mucho más se experimenta, al disfrutar con sinceridad lo amado, y yo te amo como a nadie más después de nuestras prioridades que ya sabemos cuáles son, y si se ha presentado la incongruencia de lo dicho con lo vivido, oriéntame en decir con franqueza que no se están cumpliendo mis promesas, eso ayudará a volver a pensar en no caer de nuevo en la trampa de la confusión.
Que si la inseguridad toca la puerta no se le permitirá entrar, para ella no hay lugar. Confiaremos inmensamente en cada uno. No es nada soñado, es una realidad que si queremos se cumplirá. Por final te dejo mi corazón cuídalo que yo lo hare con el tuyo, todo por la misma razón que he escrito hoy y es porque te amo.
Para la persona que me hace feliz
Colaboración de Hana Asahi
México