Yo,
Fiel guerrero que he jurado defender y proteger a mi enamorada, a mi princesa, a mi reina, a una mujer, no importando el cómo la nombremos, lucharé hasta la última de las consecuencias, ante cualquier embate o peligro que pudiera existir; lucharé hasta vencer o morir, sin claudicar en ningún momento no importando que, defendiéndola con la espada, la cual ha de sostener mi mano derecha, misma que representa la fuerza física que poseo para afrontar las desavenencias, y he de protegerla con el escudo, el cual ha de sostener mi mano izquierda, que representa a mi corazón, mi fortaleza mental y espiritual, alimentado y fortalecido, con el sentimiento que emana de la mujer que he jurado defender y proteger. Ella, que ha decidido seguirme hasta el final, compartiendo su vida conmigo y enfrentando todos los peligros.
Es así, “Yo guerrero” me volveré invencible, luchando con el amor, con la fuerza y el sentimiento, que emana de nuestras almas enamoradas, de este modo, ninguna lucha será imposible, con ese objetivo hasta la victoria lograr alcanzar y juntos ser felices hasta el final...
Colaboración de Ricardo Cuauhtecutli
México
