Transitando la vida tú… Transitando yo… En la misma hora y en el mismo sitio... Cruzamos nuestros pasos descalzos, desnudos, llenos de callos. Transitando la vida… Coincidió tu historia con la mía... Mi corazón llenó de amor con tu alma en pena…
Tu necesidad de un abrazo con mis brazos extendidos, mi necesidad de un amigo con tu soledad, el rechazo de la sociedad hacia ti, con mi indiferencia al qué dirán…
Transitando entonces de la mano, continuamos a pesar de mi familia, a pesar de la crueldad, de los perjuicios, de tu adicción, te tendí mi mano y la apretaste fuerte…
Tan fuerte que tu piel y la mía en un segundo se conectaron para siempre y aún seguimos tomados de la mano… Aunque ahora estés allá, y yo me encuentre aquí construyendo estas líneas de nostalgia, para ti…
Es que al amor no le importa el camino… Le importa la decisión
de caminar… Y llegar... Es que no importa cuanto tengas
sino lo que hagas con lo poco o con lo mucho y si somos felices amándonos,
que importan las miradas si al rozarnos sentimos calor, que importa
el frío que nos rodea…
Es tan hermoso lo que siento… Que aunque no estés ahora, no importa, te veo en mí, no sé como, pero es así… Y yo me veo allá, junto a ti, estamos juntos aunque no nos vemos, aunque no nos rocemos, el amor nos mantiene unidos, gracias a la vida por nuestro encuentro…
Te amo.
Julio 2008
Para J. Martínez
Colaboración de
Spacial soñadora
Venezuela
