Llegó y destrozó mi corazón, mis ojos no podían creer, mi corazón estaba dañado, la velocidad que viajó fue increíble, no tuve tiempo de protegerme, sólo sentí el impacto, caí de rodillas, mis ojos gritaban piedad. Mis manos imploraban, suplicaban, pero no importó, la reacción fue inminente, estaba en el suelo, lentamente me volteo, podía ver el cielo, las nubes pasaban en película, podía ver mi vida, mis palabras preguntaban ¿por qué?,
Sentía como me desangraba, como la fuerza vital se iba, la gente se arremolinaba ante mí, me daban palabras de aliento, fe, pero yo seguía tirado, soñando, una mano se distinguía de entre todas, la reconocí llevaba el símbolo de piscis en su palma, me levantó, no vi su cara ni su rostro, caminé, despegué mi mente, viví, nunca dije que hubiera sido una bala, de algún metal el que me hirió, fue una frase la que destrozó mi corazón, ya no te…
Colaboración de
Clemente
México
