Te dejo ir, no fui lo suficiente
sentí tu amor, tu fidelidad,
a pesar de todo fui hiriente.
Disfruté cada detalle, cada palabra
el desinterés y la compañía,
tu presencia incansable
en el calor de mi melancolía.
Quizás no te merecía,
y por eso no te cuidaba,
mis miedos y mi pasado
me cegaban ante tu valentía.
Un momento en la mañana
una ausencia por las noches,
un vaso vacío
con personas equivocadas.
No pido nada, solo te agradezco
por los años que me diste,
por todo lo que a mi lado,
con el tiempo sé que perdiste…
Mi frente en alto, mi alma destruida
en un día de verano, empiezas tu camino
no digas nada, sé que será solo de ida.
Colaboración de El amo de la lluvia
Argentina
