Cada vez que me siento débil,
busco tu presencia que me llena de fortaleza
cuando la desolación se apodera de mí
y la oscuridad comienza a cubrir mi camino
mis pasos tambaleantes pierden su rumbo,
busco en ti querido Ángel, que tu luz me ilumine,
vuelva al claro y encuentre mis huellas.
Cuando la tormenta se acerca a mi mar busco tu serena mirada
y entonces siento la suave brisa de la calma.
Cuando el dolor doblega mi mirada, entonces querido Ángel,
busco tu sonrisa y me siento inmune.
Cuando en el interior de mi soledad, los miedos me invaden
busco tu dulce compañía ¡Ángel guardián, Ángel amigo!
Cada vez que siento que mi pilar se derrumba,
busco tu mano que no me deja caer y me siento protegida.
Al sentir el deterioro de mi destino, siento que estás ahí,
bien cerca de mí, fortaleciendo mi espíritu,
llenándome de esperanza, fe y serenidad.
Veo tu bella imagen que me rodea cubriéndome con tus amplias alas,
de alegría y espiritualidad, porque en ti creo desde niña,
busco tu protección ¡Ángel de la guarda, mi dulce amigo y compañía!
Creo en los Ángeles
Colaboración de Morena Montes
Argentina
