Partimos sin rumbo ni camino
Como aventureros de vida, ansiosos.
Libres, caminamos los senderos
Que el abismo indicaba a cada paso.
Y caímos por seguirlo
Perdiéndonos en el fondo
En un sinfín de plenitudes
Que a nuestros cuerpos llegaron.
Hondas aguas,
Que llevaron las ansias juveniles.
¿Donde quedaron los cuerpos
Que elegiste servidores
De tu océano?
Colaboración de Silvana Rodriguez
Argentina
