Cuando veo el cielo lo entiendo todo,
porque me doy cuenta de que Dios pensó en ti mientras lo creaba.
Cuando veo el sol lo entiendo todo,
porque veo cómo Dios lo creó cuando tus ojos miraba.
Cuando veo los mares lo entiendo todo
porque veo cómo Dios lo creó mientras tus manos tocaba.
Y cuando veo mi vida lo entiendo todo,
porque veo cómo Dios me creó para mi amada.
Colaboración de Eais
Colombia
