Se fortalece con dos manos
son dos manos que tocan
que acarician hasta el último
rincón, es allí en el centro
donde sabes palpar mi esencia.
Cuando lo haces,
imagino los sauces florecidos.
Un cosquilleo invade mi vientre,
se apodera de mi sentir.
Son dos manos consagradas
a veces un tanto cansadas
pero están allí, dispuestas para mí.
Hoy las beso, las palpo las contemplo,
son tan suaves amor, como tu cuerpo.
Ellas vuelan hacia mí.
Tú escuchaste un gemido angelical.
con tus manos, tus dulces manos
se irrigó el desierto de mis colinas.
Ahuyentaste el frío, la soledad.
En nuestra noche tibia me supiste amar.
No dejes amor que tus manos,
tus tiernas manos se atrofien
Busca mi cuerpo, deja que ellas
encuentren en mi centro.
¡El gemido de un orgasmo secreto!
Colaboración de Gladis Waira
Colombia
