Me dio sus suspiros
y también sus besos
me dio la alegría
incluyendo todo eso.
Y yo la adoraba
con todo mi amor
pues era mi dama
en cualquier ocasión.
Yo solo le hablaba
y ella suspiraba
porque esa mujer
realmente me amaba.
Me dio sus caricias
y todo el exceso
me dio satisfacción
incluyendo el sexo.
Me dio su cariño
y también su candor
pues ella destilaba
tan solo amor.
Y yo siempre la amaba
con mucha pasión
y esto le llegaba
hasta el corazón.
No supe ni como
me fui alejando de ella
y quedamos tan lejos
como dos estrellas.
Esto le dolió, demasiado fuerte
no quiso otros brazos
prefirió la muerte
me dejo muy solo, maldita mi suerte.
Hoy estoy sufriendo
buscando sus brazos
ya no tengo calma
tampoco descanso.
Lo único que tengo
es esta foto de ella
riéndose conmigo
viendo las estrellas.
Hoy suspiro hondo, agarrando aire
pues me sale el llanto
sigo recordándole
y la sigo amando.
¡No puedo olvidarle!
Colaboración de El Calentano
México
