Ante tu dulzura me inclino
ninfa de mis obscuros sueños
inmerso en la desolación
te añoro con el ímpetu del alma.
Amor del sinfín de mis quimeras
manantial de fresco aroma
ahora pienso en ti como mi aurora
riendo en el remanso de mis sueños
o llorando en el canto mañanero,
Amor, gracias. Por ti, la vida es buena.
Colaboración de Luis G Machado S
Ecuador
