Al mirar tus hermosos ojos,
el tiempo deja de transcurrir,
mi corazón se detiene,
y ya no quiere latir,
pues no quiero interrumpir,
estos bellos momentos,
en los que estoy junto a ti.
Una lágrima de nostalgia,
que por mi mejilla resbala,
llegando a lo más profundo,
de mi alma despedazada,
un suspiro se escapa,
de mi pecho destrozado,
al mirarte a lo lejos,
por no poder tenerte a mi lado.
Que no daría por volver a ver,
esa sonrisa en tus labios,
que me hacen amarte,
y no me dejan olvidarte.
Te has convertido en mi mundo,
en la razón de mí existir,
eres el más bello regalo,
que dios me ha entregado.
Mis mejores momentos,
contigo los he pasado,
pues de ti me he enamorado,
y prometo seguirte amando.
Eres esa luz divina,
que siempre guía mi camino,
te has convertido en mi realidad,
pues fuiste parte de mi pasado,
y espero tenerte en mi futuro,
para seguirte amando,
mientras el tiempo lo permita.
Colaboración de Juanfer Álvarez
Ecuador
