Los momentos son cortos
cuando logro recorrer tu piel con mis labios,
en cada parte de ti dejo mi huella plasmada,
en ti dejo mis deseos y pasiones.
Me permites ser tu dueña y dominar tus sensaciones
dejas que cada parte de mí llegue a ti sin restricciones
ni siquiera el agua que te baña puede abrazarte como yo lo hago,
puedo beber esa misma agua para embriagarme de tu ser
y en un segundo volver a tener sed.
Tu piel es mi pecado porque cometo la osadía
de no poder vivir sin ella
me envuelvo en un placer mágico sin salida,
tu corazón se acelera, cada palpitación
se une al ritmo de mi cabalgar en ti
provocando el máximo éxtasis de mis sentidos.
Colaboración de Marcela Duque
Colombia
