Ayer te tuve, y ya no estás
Lo único que me queda es tu perfume
embriagando mis sentidos, substrayéndome
de la realidad, sintiendo como
se desliza el tiempo cruel, cual arena entre mis dedos
trémulos de amor.
Al contemplar mis manos siento aún
el tacto de tu piel, la tersura de tus formas
y tu calor, ya no estás,
tu ausencia es para este corazón
enamorado, como un desvalido avanzando a tientas
en densa oscuridad.
Colaboración de Miguel Ángel Prodolliet
Argentina
