Poco a poco te fuiste metiendo en mis pensamientos, sin sentir te fuiste adueñado de mi alma, corazón y ser. Cada día te quiero un poca más, mucho más de lo que piensas, se me ha hecho fácil quererte, prometo entregarme y llenarte de pura felicidad, te juro que jamás llegué a pensar que tanto me podría enamorar de tu ser, este corazón siente que tu realmente te has convertido en mi otra mitad.
Te extraño en la mañana y en la noche, extraño tus locas actitudes, tus gestos, tu mirada, tus palabras, esa manera de pensar y estar segura de las cosas, hoy no te cambiaría por nada en el mundo te quiero tal y como eres, con tus virtudes y defectos. Quiero ser la sal de tu azúcar, quiero ser el desesperado de tu calma, quiero ser el que calme tu enojo, el que limpie la lágrima de tu mejilla, la alegría de tu tristeza... quiero ser tu complemento.
Colaboración de Mareduar
México
