Estoy soñando y no quiero despertar.
No quiero levantarme de mi lecho jamás.
No quiero estropear un sueño tan viril
donde no existe la realidad.
No quiero despertar de tan profundo sueño
donde todo es callar y recordar,
donde no existen fronteras para amar.
No quiero ser víctima de la soledad.
¡Soñar!
¡Qué bello es sentir esta sensación!
Soñar es trasladarse a otro lugar.
Hogar de sueño, silencio y armonía,
donde no hay techos ni paredes que nos separen,
donde no hay envidia ni rencor.
¡Hogar cálido con leña de paz!
No quiero despertar ni que me despierten
de una fantasía que yo buscaba,
de una gota de sudor
en campos sembrada.
¡Me niego a ponerle un final!
Sueños escondidos en penumbra.
Sueños que hacen olvidar
heridas y vendas empañadas en sangre...
heridas que mis sueños curarán.
Estoy soñando
y me resigno a que una lágrima,
que brota de párpado en párpado
intimide mi soledad frustrada.
¡No volveré a sentirme apenada!
¡No volveré a llorar!
¡Soñar!
¡Qué bello es sentir ésta sensación!
Colaboración de luz
España
