Y si de pronto desapareciera,
si sólo quedará de mí el recuerdo,
el de la mujer enamorada
esperando cada noche tu llegada.
Y si de pronto yo olvidara que existes
y tu presencia significara la nada.
Y si desde hoy dejaras de ser
el personaje principal de mis sueños,
si de pronto encuentro en otros brazos
el calor que me falta,
la comprensión y el amor que me niegas.
Y si una mañana,
despierto y dejo de recordar tu nombre,
si tus ojos dejan de ser mi luz
y si al caminar por las calles
dejo de buscar tu rostro
y tus caricias dejan de provocar en mí
ese fuego interno.
Y si de pronto mis piernas
dejan de enredarse entre las tuyas
y decidiera dejar de ser tuya.
Te imaginas cómo serían mis días y los tuyos
si nuestros caminos no se hubiesen cruzado,
si nunca hubiese contestado aquel primer llamado tuyo,
cómo sería mi vida ahora si no te hubiese conocido.
Y si decido no tener más noches a tu lado,
si decido no ir corriendo a tu encuentro
la próxima vez que llames,
si decido jamás volver a hablarte,
si decido buscar mi destino en otra parte.
Y si de pronto pongo murallas a mi corazón
para que ya no lo lastimes
y si se secan mis ojos y dejo de llorarte,
dime qué pasaría si decido alejarme.
Y si mañana no despierto,
dime qué sentirías;
¿me olvidarías?
Y si de pronto simplemente te olvido,
dime qué harías.
