Querido Destino:
Traté de solucionar los problemas, tú lo viste bien, decían que cuando había cariño, no teníamos nada que perdonar pero ¿sabes? mi corazón ya está cansado y no quiere más. Quiere descansar y respirar, mis lágrimas ya se han agotado y no puedo seguir con esto, me es imposible.
Cada día verlo me mata, me hierve la sangre; será mejor dejar todo en el pasado y aunque no es muy común en mí, rendirme. Ahora, en este caso lo haré, esto se ha acabado, ya tiene su final y no quiero más.
Por favor, te pido no ponérmelo frente a mí ni que me hagas pasar a su lado, se ha acabado; con todo el dolor de mi corazón me he rendido y deseo que él sea feliz con quien ha elegido.
