Quisiera ser esa palabra mágica
que escapara de tus labios
llamándome con vehemencia.
La melodía que en cada amanecer
te despierte susurrando al oído palabras nuevas;
conjugando tu nombre y el mío
con verbos de sortilegio.
Quisiera ser el agua que corre
por tu cuerpo cada mañana;
gota a gota resbalar para acariciarte toda
y reconocer palmo a palmo el paraíso de tu piel.
Quisiera ser el delicado perfume
que le de a tu cuerpo,
esa fragancia que te hace única e irrepetible,
de tus labios la sonrisa y el agua que sacie tu sed.
Quisiera ser Apolo para iluminar
tus amaneceres; dar calor a tu cuerpo y luz a tu vida,
el amo del universo nocturno
para ofrecerte lluvia de estrellas
y así, abrigar a tu alma en esas noches sin luna.
Quisiera ser Morfeo para llevar el sueño a tus noches
y acunarte en mis brazos hasta verte despertar.
Pero lo que más quisiera en humilde compensación;
es que yo fuera para ti...
al menos un poquito,
un pedacito; de todo lo que tú significas para mí.
