Aún guardo los recuerdos de aquella noche suturada por el fuego de la pasión, donde tú y yo fuimos protagonistas de la confusión provocada por las sombras de dos seres que se entregaron al amor, en un escenario en que la oscura noche fue nuestro más grande espectador.
Memorias inmortalizadas
que guardan el secreto de un acto donde el deseo abrió para nosotros, las puertas del cielo pero que nos sumergió en el abismo mas profundo...
Un abismo pasional que guarda la espera de un nuevo encuentro, en el cual me permitas entrar una vez mas a lo más profundo de tu corazón y desde ahí estremecer cada parte de ti,
recorrer tu cuerpo desnudo, sentir la textura de tu piel y delinear con mis manos el contorno de tu anatomía ardiente...
...Todo en una entrega desesperada sin que el remordimiento nos limite, por el temor a lo que pueda suceder después...
