Visitaba el Museo de Economía en la Ciudad de México, que por cierto si no lo conoces te lo recomiendo ampliamente.
Reflexionaba que los países exportan e importan. Exportan lo que les sobra, lo que tienen la mayor calidad para producir, o recursos naturales.E importan lo que necesitan.
¿Por qué algunos países les va mejor que a otros? llegué a la conclusión simple, de que si el país generaba ganancias con las exportaciones (lo que vendía) y no se preocupaba de invertir las ganancias en lo que le hacía falta, el país se estancaba.
Por ejemplo, si un país tiene el recurso natural del gas o petróleo, lo vende, genera ganancias, pero el dinero lo invierte en otros rubros, y no en crear refinerías, el dinero no se invierte en lo que hace falta, el país se estanca y no crece.
Y pensaba como esto tiene un paralelo con las personas. Todos tenemos talentos naturales, que son lo que exportamos a los demás, e importamos lo que necesitamos, para estar balanceados.
En lo personal, empecé a estudiar administración y computación, porque quería ganar dinero. Cuando la vida me llevó a orientarme a ayudar a las personas, más hacia el desarrollo humano, descubrí que ese era mi verdadero talento y las ganancias comenzaron a multiplicarse. Sin embargo, mi lado flaco es la falta de organización. Soy un cuello de botella para mí mismo.
Entonces, concluí que mis ganancias debo invertirlas en pagarle a gente que me ayude a controlar mejor mis negocios, para crecer.
El punto importante, es que las personas no hacen lo que aman y no utilizan su talento. Me destroza el corazón ver músicos que se van a lo seguro y trabajan en actividades distintas que den dinero. Al no dar lo mejor de sí mismos, sus ingresos son bajos. Y están tan angustiados de vivir el día a día, que no piensan qué les hace falta para crecer.
En lo personal busco comprar productos y servicios con gente que ame lo que hace y lo haga con pasión, porque así recibo calidad en la compra de mi auto, los mecánicos que lo revisan, la cantante que voy a escuchar mientras disfruto la cena... el platillo exquisito hecho por un apasionado del arte culinario...
¿Me explico? Por eso, busca vivir de tu talento. El mundo te lo agradecerá y tus ingresos aumentarán. Solo hay que tomar el primer paso, el acto de valor. Lo seguro lacera el alma ¡juégatela! Confía en Dios cuando tomes la decisión. Yo lo hice y es de terror, claro, te comprendo. Pero Dios es mas grande que todo, y te abrirá caminos que nunca hubieras imaginado. Descubre por ti mismo que es cierto. Ten fe.
Colaboración de Edgar Martínez (Webmaster)
México
