Rescátame de lo que soy,
mujer en que me he convertido.
Rescátame de tu canción,
de los versos que aún no escribo.
Rescátame las expresiones,
de lo que pienso y nunca digo.
Rescátame de los errores,
de vivir tal como he vivido.
Rescátame del fugaz tiempo,
de este reloj mal ajustado.
Rescátame por el silencio
siempre muy mal acostumbrado.
Rescátame con tu respiro
todo el aire en la habitación.
Rescátame de ser tu olvido…
¡No morir de desilusión!.
