Por esa forma de gemir y tu vaivén al andar,
cada vez que pides más cuando me encuentro detrás,
cuando tu sexo extasiado no me quiere dejar salir,
aunque no estemos enamorados sin ti no podría vivir.
Mientras tu cuerpo sea mío a mi libre albedrio,
me importa muy poco que tu corazón y tu alma simplemente no están,
aunque frente al mundo el amor no existe más,
por debajo de las sábanas como dos enamorados,
con amor puro y sincero, nos lamemos sin cesar…
