Pretendo no enojarme cuando hablamos, yo lo último que quiero son reclamos de mis errores, sin embargo todo ya es pasado y mucho de eso te dejó marcado.
Que hay palabras que duelen más que 100 castigos y me las haz dicho.
Que confías en mí pero que no soy la misma, los años y daños hacen crecer a las personas, para bien o para mal soy una mujer con mis valores fundados no tengas miedo papá de lo que tú mismo me enseñaste.
Cuando supiste de ese primer chico te sentiste decepcionado pues las cosas no marcharon como tú querías, pero papá si así me sigues aceptando sigo siendo tu pequeña hija, me dijiste que no dejara mis estudios y no te escuché que he perdido tiempo y el tiempo es vida probablemente así lo es, no te imaginas lo que daría por algún día ser lo que tú esperas y tener un pedacito más grande en tu corazón.
Si tienes miedo dejame demostrarte que no soy la inmadura que crees.
Atte: Tu miedo
