Cuando más aprendemos acerca del mundo y cuando más profundo sea nuestro aprendizaje, tanto más consciente, especifico y articulado será nuestro conocimiento de lo que no conocemos, nuestro conocimiento de nuestra ignorancia. Pues, en verdad, la fuente principal de nuestra ignorancia es el hecho de que nuestro conocimiento soló pueda ser finito, mientras que nuestra ignorancia es necesariamente infinita.
Es por nuestra ignorancia que debemos estudiar como lo hacía Newton y muchos otros estudiantes esclarecidos, estudiaba todo y llevaba dichos estudios con una intensidad excepcional. El método ecléctico permite hacer tabla rasa del prejuicio, la tradición, la antigüedad, la autoridad, en una palabra, de cuanto oprime y condiciona a los espíritus, permite pensar por sí mismo, remontarse a los más claros principios generales, examinarlos, discutirlos y no admitir más que bajo el testimonio de la experiencia y la razón; y de todas las filosofías que se han analizado sin prejuicio ni parcialidad, hacerse una particular y domestica que le pertenezca.
El verdadero hombre actuará con su criterio personal y los dictados de su propia conciencia, todo hombre y mujer, no constituye excepciones, tiene dentro de sí un <> que le pertenece, más fuerte que ellos, contra lo cuál no puedan rebelarse y que no puede echar de sí, aunque quisieran, es parte integrante nuestra. Los halagos no son capaces de seducirlo, no se ablanda con los ruegos, las amenazas no le intimidan.
Este <> crea en el hombre una especie de autocrítica que lo convierte en censor de sus propios actos, cuando el hombre procede rectamente y de acuerdo con sus dictado de su conciencia, hallaste en paz consigo mismo, por el hombre y la mujer no es de aquellos para quienes no existe nada verdadero, sino de aquellos que dicen que en todas las verdades, se encuentra añadido algo de falso. Por lo cual resulta que existen muchas cosas probables y todas ellas deben ser consideradas con plena libertad de entendimiento y de espíritu.
Si verdaderamente llegamos a conocernos nosotros mismos y lo que llevamos dentro, si podemos hacer contacto con nosotros mismos directamente, seremos menos dependientes de las cosas.
El bienestar, la belleza y el amor que buscamos fuera de nosotros en realidad están en el interior.