Y ahí me quedé
como un niño sólo y callado
entre tus piernas, mirándote,
abrazado a tus latidos.
Quise entender el tiempo y no pude
Porque en tu cuerpo
es más corta la noche,
Porque la semilla de deseo
que sembré en tu piel
floreció con la humedad de mis besos,
cuando no lo esperaba
Porque te sentí de rayón al amar
Porque te descubrí mujer.
Y era lo único que importaba.
