-“Te amo, cariño mío”, dije suspirando entre lágrimas.
Mas mi vida se va volando como vuelan los años
cada vez que no respiro a tu lado. Te miro y pienso:
“Cuantas lágrimas y sufrimientos me causas,
cuantos desvelos tengo al llegar la fría noche”.
Mis nervios florecen cuando tus ojos me miran con ternura,
pero mi felicidad dura lo que dura un suspiro y el suave desliz
de mis lágrimas de plata.
Todavía recuerdo cuando te miré por primera vez a los ojos,
sentía que me perdía en ellos sin poder evitarlo.
Siento celos, si tus caricias otras las sienten, mi corazón se detiene.
Mi amor por ti es fiel, y eso bien lo sabe DIOS.
Pues eres quien devora cada trocito de mis locuras.
Me muero de celos si estás con otra, se apaga mi risa y nace mi llanto.
Te amo, y mi corazón tiembla con más fuerza cuando pienso en cuánto te necesito.
