Siento que se va, que lo estoy perdiendo
siento que ya no soy su reina,
tengo pena, me siento perdida
con tan solo una palabra de las suyas
me siento feliz.
Es mi amor prohibido, aquel
que sólo es de letras y elogios
es el hombre perfecto, por ser como es,
es mi niño lindo, mi corazón
es así como le llamo.
Es mi inspiración, mi razón.
Mi amigo, confidente,
cómplice mi delicia terrenal.
Tiene las manos dulces, tiernas,
suaves y amorosas.
Al que le entregué mi corazón
sabiendo que tiene dueña
y que nunca seré más de lo que es,
porque prefiero tenerlo de amigo
a perderlo.
Siento las lágrimas rodar por mi rostro,
al sincerarme con el papel.
La realidad duele
y en amor también.
