Ya pasó el tiempo y aún te recuerdo.
Ya han pasado los meses y yo aún en ti me pierdo.
Aún me dueles, todavía te siento tan dentro, y no logré vivir sin ti.
Pero, me pregunto ¿Qué será de ti?
¿Será qué estás haciendo lo mismo que yo?
¿Será que aún conservas ese amor?
Hablo de ti como solía hacerlo, como si haciéndolo pudiera tenerlo.
Sigo recordando cada momento, cada instante que viví a tu lado, cada beso tuyo que dejó una huella en mis labios.
Todavía tengo el olor de tu perfume en mi cuerpo, ese perfume que me embriagó y en su esencia me perdió.
Esa mirada que lento me atrapaba, que tenía una profundidad tan inmensa, que parecía no tener fin.
Esos ojos que me llevaban a otra dimensión y me mostraban tu corazón.
Pero ese corazón tenía un defecto, un defecto que no logré percibir, que me llevó por un camino que desconocía, uno que me llevaría a la situación que hablo hoy en día.
Sí, aún te recuerdo, aún creo que volverás y me dirás muchas cosas que tal vez alivien el dolor que causó tu partida.
Esa despedida que mató a mi vida.
Tú la imperfecta perfección que le dio un giro a mi mundo, que me volvió un limosnero, loco y vagabundo.
Tú la persona que solías decir que yo era el amor de tu vida, esa que siempre me compartirías.
Hoy, ¿dónde estás? ¿dónde quedó ese amor que jurabas?
Yo no te guardo rencor, porque a tu lado conocí el amor y me di cuenta que no todo es del mismo color.
Hoy quiero decirte que te extraño, que me quedé con ganas de besarte un poco más, de amarte más, en fin de todo lo que me quitaste con tu adiós.
Pero...
Ya pasó el tiempo y aún te recuerdo.
Ya han pasado los meses y yo aún en ti me pierdo.
Aún me dueles, todavía te siento tan dentro, y no logré vivir sin ti.
