He sentido en el viento tus manos, y en el calor del sol tus abrazos. Por las noches te busco en cada estrella, y te imagino ahí, sentada con tu cabello largo y negro que se pierde entre la obscuridad de la noche, pero el brillo lunar me hace encontrar tu rostro y dirigirme a tus labios rosados, y eso imagino, imagino que te beso como aquellas noches que solo tú y yo recordamos, pero luego veo bien el cielo estrellado, y la luna me vuelve a recordar que no te tengo.
