El día transcurre agitado mientras no dejo de pensar en ti. Tu recuerdo ronda mi mente y se adentra tan fuerte en todo mi ser que no tengo más remedio que rendirme ante tus encantos de dulce mujer, que me seducen y me extasían hasta límites inconmensurables jamás imaginados.
Besarte mientras te abrazo es la mayor sensación de estar vivo entre una gran multitud que trata de rodearte para obtener al menos una caricia tuya, eres la rosa blanca que decora mi jardín en la primavera de mis ojos pues cada vez que te veo la felicidad salta desde adentro y es imposible tratarla de contener, eres única y especial entre mil millones de mujeres en verdad tú eres mi eterna felicidad.
El privilegio de estar a tu lado no tiene definición en mi diccionario, paso los días escribiendo poemas de tu agrado y frases elocuentes para hacerte la vida más feliz, los gorriones vienen hasta mi ventana y me dan ideas de qué debo hacer a diario para hacerte sonreír, las nubes con formas de corazón me ayudan a entender tu complejidad en el sentido del saber amar.
Mi vida eres tú y mi mundo está basado y creado, en el relieve de tu figura, que me encadena a tu pasión femenina. Con desesperación espero a que cada noche llegue a mi cuarto y se adentre en mi cama mientras en un dulce sueño, caigo en tu tentación de amarte infinitamente con locura y placer.
