cuando logre penetrar en ella, parecerá tenue el color azul violeta de la Iolita.
El camino para conquistar tu intimidad sexual está sembrado de Lapislázuli:
de los deseos de tu corazón, tan puro y cristalino como Esmeralda.
virgen con cuerpo de mujer y alma de Circón, producto de la cristalización
color rojo de tu pasión escondida, deseosa de sentirte amada: Aguamarina
y puedo percibir en el contoneo de tu andar, el Rubí de intenso y brillante
Tienes la capacidad para cambiar de tonalidad y de color, cual Alejandrita
y me provoca erecciones venenosas, letales como el arsénico de la Yukonita.
sentidos con sus reflejos de Citrino, casi intangible, casi inalcanzable
de singular belleza. Tu sensualidad iridiscente de Nácar desquicia mis
estructura cristalina; pero encontrarlo es más difícil que descubrir Amatista,
Muchos desean encontrar el tesoro oculto de tu intimidad, Niquelina de
