Tu vida y la mía
son dos luceros que alumbran mi día,
cada segundo que suspiro
siento este enorme lamento.
Cansado me encuentro por verte
y no he podido dormir por recordarte;
Aunque enamorado me encuentro
cansado de ti esto comento.
Enamorado me he,
aunque lastimado me siento,
contento por poder observarte
con un alegre lamento.
La soledad me lastima
este sentimiento de ensueños,
dichoso por poder observarte
al poder morir en tus brazos.
