Simplemente soy un alguien, que va por el mundo, que sigue un rumbo sin pensar a donde es llevado, que va de la mano de la suerte, para con ella sortear toda la enorme cantidad de peripecias que suelen presentarse en este extraño andar.
En este vacilante andar, se yergue sobre mí, sin mediación alguna y sin siquiera haberlo percibido con anterioridad, una situación que pone un cambio a este andar, que aturde los pensamientos y cambia los sentimientos.
Sentimientos que durante mucho tiempo estuvieron apacibles, sensaciones que se mantenían congeladas, por las experiencias previas acaecidas, observo con detenimiento lo que ahora se ostenta ante mí.
No es un objeto: es una persona, la cual me ha hecho pensar y cambiar. Fijar un nuevo objetivo. Formar una nueva visión y plantear un nuevo camino, provocando que fluyan palabras y fluyan sentimientos que antes no existían en mí.
