Al saber que he muerto
me asustaré de mí misma
y sin más me destrozaré en mil pedazos.
Tu voz me hacía temblar
mientras tus manos me llevaban al paraíso
con un rocé me volví una adicta a ti
y sin pensarlo dos veces me enamoré.
Me secuestraste en tu vida
me aprisionaste con palabras
y me mataste con lo que más amaba, tú.
Si tú mi amor, mi vida,
mi esperanza fue el más cruel y hermoso regalo.
Tu nombre es Alex.
El haber sentido tu cariño fue mi mayor anhelo.
