Con optimismo y linimento humano, gracias al talento que el caporal de este mundo colosal a depositado en mí, desde el diván de mi alcoba, permítanme ofrecerles un consejo persuasivo el cual surgió del esmero locuaz de mi madre y por un pacto que hice con el capataz celestial, basta nombrar su identificación, ya que el remoquete de este caudillo deja mucho que decir, después de todo no debemos hacer una batahola enorme por alguien tan benigno y de presencia cautivante.
Mi nombre no importa, tal vez sea un orate; solo espero que obtengan una moraleja provechosa; les contaré con un léxico basado en la elegancia y no en lo mundano, tal vez no será del todo cierto lo que diga, pero mi diálogo se centra en la grandeza, encontrarán un repleto glosario, pero no se afanen es peculiar en los redactores o escritores como se nos suele llamar; mi sinceras disculpas por dilatar en este protocolo, sin más preámbulos en esta ocasión quiero servir de aliento para el boulevard de tu vida, tal vez existan dilemas, pueda que estés atiborrado de dudas, quizás estás al borde de la desesperación, es posible que te sientas con ademanes de tristeza y no le has encontrado un sentido a tu existir, pero tranquilo, no tengas miedo, hay una esperanza, la réspice no se encuentra muy lejos, sabes, está justo en tu interior.
El canon de la vida en sus escolias más profundas, desea que te sientas enormemente bien, esto se hace difícil de entender y en ocasiones es un gran conflicto, pero es necesario que te detengas; piensa, la vida es una glorieta, todo gira alrededor de algo, y en la comicidad de nuestras vivencias, rotamos entorno a Dios; primeramente, es necesario dilucidar este gran aforismo.
La vida es como un burato, te sacude de aquí para allá, el mundo está lleno de travesías y caudales por doquier, existen atajos suspicaces, centros de salud y cementerios, cosas buenas y malas, personas desleales y sacerdotes con sus bonetes mal disimulados cosechando encuentros furtivos, hay comunistas, demócratas, socialistas, autócratas y demás sentidos políticos, hay diatribas indiscriminadas, personas que despilfarran herencias y quedan en la miseria, además la pobreza no ha podido disminuir, ni aún con los esfuerzos y acuerdos que hacen los países; hay personas perversas que buscan atesorar riquezas con sus colectas de manufactura, considerablemente son malignas, buscan seducir a los débiles a través de canjes o trueques clandestinos e ilegales, pero estos individuos que le colocan orlas a sus vidas de lujos, terminan en un humilde hostal, debido a sus obstinaciones, observando la alfajía del techo que ha de caer sobre ellos, son punitivos de desgracias y atrocidades, no obstante, un pequeño reloj es el regulador de sus vidas y juega en contra, con fieltro húmedo en sus frentes esperan que el péndulo suba y baje para renunciar a este mundo, con válidos sonidos de cabritos y decir: adiós.
En fin, este mundo paradójico esta averiado, pero no todo está perdido, aún existen cofrades, hay amiguismo entre sociedades, hay jaurías de cachorros dispuestos a salvarte la vida, hay niñas que cuentan con enormes peponas y son su felicidad, hay resumidores de virtudes, pero sobre todo hay amor, existen personas dispuestos a dar todo de sí, por amor. La contraseña hacia un mejor camino está en darle expiración a tu actitud pesimista; no le coloques una sombrilla al sol de Dios que busca iluminar tu camino, no le pongas un paraguas a las lluvias de bendiciones, más bien sonríe con viscosidad a las murmuraciones y jocosidades de los imprudentes. No prestes atención, ni des valor a los apodos que te puedan poner, sé feliz hoy, “vive un día a la vez” como dice el refrán, sin perder tu norte, realiza tus sueños, escucha a tus amigos y no dejes de amar, porque el amor es el mejor copiloto en el vuelo de la vida.